Probamos el nuevo Renault Fluence 2011
7 abril, 2011

Lo conocí hace unos meses por las calles de Estambul, Turquía,  país dónde se fabricó primero,  y me sorprendí por sus líneas, muy agradables.

Como tantas veces al ver a una chica linda pasar, me dí vuelta, esta vez en búsqueda del nombre del modelo. Y sí, era el Fluence que un mes mas tarde, con la Presidente Cristina Fernández de Kirchner comandando el acto,  sería presentado como el novísimo Renault que comenzaba a ser fabricado en la planta de Santa Isabel, Córdoba,  la que hace mas de un año recibió una inversión de unos 120 millones de dólares, para una línea de montaje “monoflux” que hoy está entre las mas modernas del mundo.

Apenas cuatro meses mas tarde, el primer “Fluence” ha desembardo aquí y Santa Rosa S.A nos lo cedió un par de días para que pudiéramos brindar nuestra impresión de manejo y todos los datos que consideramos interesantes de un modelo que se lanzó en pre venta con gran suceso, tanto que los pedidos confirmados superaron rápidamente a los autos de la primera partida que estará llegando en breve a Montevideo.

El porqué del éxito tiene una explicación bien fácil: el precio promocional lo convirtió en un auto codiciado que que se percibió rápidamente como una muy buena inversión para un auto de su segmento.

Terminada la promoción, sus valores siguen a nuestro criterio defendiendo en gran forma el dinero ya que el Fluence Expression 1.6 manual está en 26.990, el Privilege manual dos litros en 29.990 y el que probamos, Privilege Plus con caja automática CVT secuencial en los 33.990.

Y aunque parezca obvio, por algo ubicamos el valor ya en los primeros párrafos de esta nota. Porque entre sus pares del segmento “C”, lo primero que hay que destacar del “Fluence” es su calidad de terminación, su línea y sus formas.

UN DISEÑO MUY LOGRADO

El Fluence fue diseñado en Francia y está basado en la plataforma del Megane III, que aquí no conocimos y que también utiliza el Samsung SM3 coreano, marca que pertenece a Renault.

Nos gusta la trompa, y también su remate posterior muy bien logrado, para un modelo dinámico, elegante  y bien resumido por su propio nombre.

Es radicalmente diferente al Megane II del cual en Uruguay se ven muchos y sus líneas son mas suaves y fluídas. Es largo con sus 4.62 y viajan cómodamente cuatro personas.

PRIVILEGIOS DE UNA ALIANZA

Cuando en 1999 Renault invirtió 5.400 millones de dólares en el grupo Nissan, adquiriendo el 36% de las acciones,  generó una alianza dónde cada marca conservó su autonomía operacional pero con la idea de realizar mucho en función de equipo.

Hay muchos ejemplos de todo esto, al margen de que la histórica recuperación de Nissan –con la cual el liderazgo de Carlos Ghosn tuvo mucho que ver- reforzó el poderío con ganancia para ambas partes.

Así, por ejemplo, una de las mejores cajas de cambio automáticas CVT (por Transmisión Variable Continua) que un día elogiamos en la “Murano” llega aquí con el Fluence, para darnos pases de marchas sin caídas de vueltas y la posibilidad de cambiar la relación de cambio a cualquier valor arbitrario. Esta tecnología permite conservar un régimen motor casi constante, sin tironeos,  durante la aceleración, optimizando a la utilización del motor en el manejo a través de un número infinito de relaciones.

Un placer y un destaque para un auto cuyo modelo de cambio automático, el que probamos está por debajo de los 34.000 dólares.

En cuanto al motor de nuestro auto fue el dos litros nafta de 143 Hp, también desarrollado por la alianza, pues por ejemplo es el mismo que el del Nissan Sentra. Es un cuatro cilindros en línea, 16 válvulas, realmente silencioso, con muy buena respuesta en cambios bajos, ideal para ciudad-

Nos dio 9” 4/10 en el cero a cien y una máxima de 202 k.h.

En cuanto al consumo midió 11,5 litros por cada 100 kilómetros (unos 170 kilómetros con veinte litros) en ciudad y 9 litros/100 en carretera (220 con 20)



TERMINACIONES Y MATERIALES

Es lo primero que destaca al abrir una de sus puertas y observar el interior. Es espacioso, realmente,  y tiene una muy buena combinación de materiales con terminaciones que hablan a las claras cuanto ha progresado el nivel de armado.

La posición de manejo es muy cómoda, con ubicación manual de la butaca y el instrumental resulta de muy fácil acceso, aunque medio dormido me costó encontrar el switch de AM/FM, detalle asignable sin duda al incipiente Alzheimer del conductor…

La computadora de a bordo cumple bien sus funciones, tanto como el display con reloj/radio, en tanto el volante es regulable en altura y en profundidad.

Los apoyacabezas son también regulables en altura, adelante y atrás en tanto la “llave” es una tarjeta manos libres para arranque y apertura de las puertas.

A su vez en el ítem Confort: botón de start/stop;  climatizador automático bizona, aire acondicionado, cierre eléctrico de puertas, tapa de combustible y baúl;  guantera refrigerada;  iluminación interior temporizada; levantacristales adelante y atrás con comando eléctrico, parasoles con espejos de cortesía, sistema de audio con conectividad Bluetooth y USB; sistema de audio con radio, CD, lector de MP3 y techo solar eléctrico. (Y ojo que entre el “top  of the line”  que probamos y el 2.0 manual sólo el techo, tapizado en cuero y el USB marcan diferencias).

Volviendo al exterior, anotamos: limpiaparabrisas con temporizador y equipado con sensor de lluvia para su encendido automático;  plegado eléctrico de retrovisores; faros antiniebla;  faros doble óptica; retrovisores con comando eléctrico y sensor de luminosidad exterior para encendido automático de luces.

Respecto al modelo de serie que se vende en Argentina sólo falta aquí el navegador satelital, pero es bien cierto que en Uruguay no tiene tanta aplicación que justifique la diferencia en el precio.

EXCELENTE SENSACION DE MANEJO

Con una suspensión muy estudiada para priorizar el confort en la marcha,  el Fluence se desliza, pese al lamentable estado de las calles de nuestra ciudad. La espalda, agradecida.

En carretera fluye, literalmente, silencioso, y tiene una tenida realmente muy buena con una dirección que ayuda (eléctrica con asistencia variable) de manera de hacer el manejo muy placentero.

Dobla bien, frena ídem y tiene una potencia suficiente como para el sobrepaso en carretera sin sobresaltos.

En síntesis, un auto que considerado en su franja resulta excelente y que otorga, por comparación en la misma,  un valor por encima de su precio.

FICHA TECNICA DEL RENAULT FLUENCE (Privilege Plus CVT)

Largo Total 4.61 mts

Entre ejes 2.70

Ancho total (c espejos)  2.03

Altura 1.47

Volumen baúl 530

Cilindrada 2.000 cc

Válvulas 16

Potencia máxima 143 Hp

Torque máximo 95 Nm

Tipo de Inyección Multipunto secuencial

Caja de velocidades Automática CVT

Velocidad máxima 195 k.h.

Aceleración 0-100 10”

Tanque de nafta 60 litros

Dirección Eléctrica con asistencia variable

Llantas Aleación 16

Neumáticos 205/60/ R16

Tren delantero Mc Pherson

Tren trasero Eje semi rígido

Discos de frenos Delanteros ventilados – Traseros macizos

Repartidor de frenaje De serie

Frenos ABS / EBD

Peso 1.299 kilos

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