IndyCar-New Hampshire: un comité va a resolver

Muchos piden la cabeza de Brian Barhart.

Este martes en Indianápolis se reunirá el panel que deberá resolver sobre las denuncias presentadas por los equipos Newman/Haas y Chip Ganassi Racing respecto al resultado de la carrera disputada por la IndyCar en New Hampshire.  Los reclamantes consideran que sus pilotos Oriol Serviá y Scott Dixon deberían ser declarados o, según se mire, confirmados como ganador y segundo respectivamente de las MoveTheBlock.com 225 que tuvieron un polémico final debido a la lluvia y las decisiones de la Dirección de Carrera.

Recordamos que todo se inició con un período de bandera amarilla provocado por lluvia que la Dirección de Carrera consideró se podía terminar en la vuelta 216, volviendo a la bandera verde.  Inmediatamente la pérdida de control de su monoplaza por parte de Danica Patrick provocó un accidente múltiple que llevó a una nueva bandera amarilla.  La carrera continuó en esas condiciones hasta la vuelta 220 en que se dio bandera roja a los competidores, dando por finalizada la prueba.  El problema fue que a posteriori las autoridades resolvieron dar por válida la clasificación vigente en la vuelta 215, previa a la fallida decisión de resalida, dando ganador al piloto Ryan Hunter-Reay de Andretti Autosport, con Oriol Serviá segundo y Scott Dixon tercero.  Por esta última razón el equipo de Michael Andretti ha sido invitado a participar en la audiencia.

El panel de expertos nombrado para la ocasión está integrado por el Vice-presidente Ejecutivo del New Hampshire Motor Speedway Jerry Gappens, el Presidente del USAC (United States Automobile Club) Jeff Stoops y el Ex-Presidente Ejecutivo del USAC Rollie Helming.  Aclaramos que el Automóvil Club no tiene potestades sancionadoras en la categoría que se rige a sí misma mediante su propio reglamento, por lo que los Sres. Stoops y Helming sólo han sido invitados a formar parte del panel por su experiencia en el deporte del motor.  Sus decisiones sólo afectarán a los tres primeros puestos de la clasificación, ya que la IndyCar ha declarado que las posiciones posteriores son definitivas.

BRIAN BARNHART EN LA MIRA.-

El Presidente de Operaciones y Director de Carreras único de la Indy, Brian Barnhart es en estos momentos el blanco de todas las críticas por las decisiones de New Hampshire, aunque ya arrastra polémicas desde hace años.  De hecho ésta última es considerada por muchos comentaristas de experiencia en la categoría la gota que colma el vaso, o como tituló Robin Miller de speedtv.com

“El último clavo del ataúd”.  Leyendo a Miller, con 40 años cubriendo monoplazas en USA, y a otros columnistas, así como comentarios de fans en distintos foros de Internet, llegamos a la conclusión de que esta temporada podría ser la última en la que Barnhart dirija los destinos de la IndyCar en su parte operativa.

En nuestra nota sobre la carrera de New Hampshire habíamos felicitado a este hombre por presentarse en la sala de prensa y asumir abiertamente su responsabilidad en una mala decisión, cosa que por contraste con la Fórmula 1 por ejemplo nunca habíamos visto.  El problema es que el personaje mintió como un bellaco en esa comparecencia, echando culpas a sus subordinados que éstos no tenían, diciendo que no tenía conocimiento de lo que comunicaban los pilotos a sus equipos y otras cosas mas.

Will Power expresa su opinión en New Hampshire.

Los que frecuentan hace años el paddock de la Indy saben que uno de los hobbys de Barnhart es monitorizar las comunicaciones de los equipos, dándose el caso de haber entrado en las frecuencias para amonestar a pilotos por su forma de correr.  Es cierto, el canal oficial es que los comisarios de boxes sean los que trasladen las comunicaciones de los equipos a Dirección de Carrera, cosa que también sucedió delante de testigos, pero que BB negó.

Barnhart se veía presionado en el momento de la decisión por querer dar un buen final a la carrera bajo bandera verde faltando diez vueltas o menos y contaba con asesoramiento importante por parte de Al Unser Jr. (antiguo piloto) y Tony Cotman (Ejecutivo de IndyCar) en la cabina y con el ex-piloto Johnny Rutherford en el Pace-Car.  No sabemos exactamente cuáles fueron las recomendaciones de estos asesores, pero el hecho fue que la orden de bandera verde fue dada.

En cuanto a las decisiones posteriores nuestra opinión no es tan negativa, porque se intentó que una mala medida de la organización no perjudicara a los pilotos envueltos en el choque múltiple con Danica Patrick, como Will Power por ejemplo, que habría perdido muchos puntos en su lucha por el campeonato.  La reacción del australiano en los primeros momentos, corriendo hacia la zona de control mostrando sus dedos medios a los responsables del estropicio, fue comprensible y se ha convertido en una imagen muy popular que ha dado la vuelta al mundo.

Los denunciantes Serviá y Dixon argumentan que este hecho no tiene precedentes en la IndyCar y que por lo tanto la clasificación que debe prevalecer es la de la vuelta en que se dio la bandera verde y se volvió a la amarilla, cuando ambos habían adelantado a un Hunter-Reay que reaccionó tarde en la resalida.  Resulta evidente que en este asunto hay intereses económicos muy importantes de los equipos que deben dar a sus sponsors el máximo retorno posible de su inversión.

Veremos qué resuelve el panel de sabios.

Por el lado de Brian Barnhart su cuello está puesto en la guillotina desde hace tiempo, pero quien tiene que hacer que caiga la hoja, el Presidente Ejecutivo de la IndyCar Randy Bernard, no parece querer tomar la decisión final. Hay quien sugiere que habría que crear otro comité para resolver esta cuestión…

DOSEFES

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