Es ciego y manejó a 320 kilómetros por hora

Los objetivos que el ser humano es capaz de lograr son increíbles. Los avances de la ciencia consiguen hacer que una persona parapléjica pueda, por ejemplo, patear un balón, como se vio en la inauguración del último Mundial de fútbol. Y de ésas hay muchas. Pero hay otras que tienen más que ver con el coraje y la audacia de una persona.

Es el caso que nos presenta Mike Newman, una persona ciega desde nacimiento que alcanzó un récord de velocidad al volante de un automóvil al superar los 320 km/h. El piloto lo logró al mando de un Nissan GT-R, con motor 3.8 turbo, que conducía él mismo. Estaba auxiliado en la dirección por un navegante que lo seguía a bordo de otro auto y que le indicaba por radio si su curso se estaba desviando hacia alguno de los lados y, lo más importante, le ordenaba dónde debía frenar.

El hito fue logrado en el aeródromo Elvington Airfield, situado cerca de la ciudad de York, en el Reino Unido. Newman registró un promedio exacto de 323,32 km/h en las dos pasadas, una contra el viento (a 318,01 km/h) y otra a favor (328,79 km/h).

Newman, que también ostenta la marca de mayor velocidad en agua para un no vidente (con una F1 Powerboat registró 150,63 km/h), ya había conseguido el récord de velocidad en tierra para una persona imposibilitada de ver en septiembre pasado, cuando registró 299,34 km/h manejando un Porsche 911 GT2.

Este tan particular piloto comenzó a batir estos récords de velocidad hace aproximadamente una década, cuando se convirtió por primera vez en el más veloz entre las personas no videntes: “La barrera de las 200 millas (323, 32 km/h) fue desde entonces mi ambición, y fue una espera larga y dura pero ahora soy el primer ciego en conseguirlo”, se enorgullece este hombre de 52 años de edad.

Para conseguir la marca, Newman debió unir fuerzas con Litchfield Motors, una compañía dedicada a modificar automóviles, que llevó al motor de su auto a que alcance una potencia de 1.000 caballos. Lo logró persiguiendo el sueño de emular a su héroe Donald Campbell, la persona ciega a la que paradójicamente destronó como la más veloz en su condición tanto en tierra como en agua.

Fuente: deautos.com

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